Niveles de conciencia coexistentes: Dentro de la especie humana existen distintos niveles de conciencia que coexisten en la misma época y contexto, lo que genera dificultades en la comprensión entre individuos con frecuencias distintas.
Imposibilidad de imponer una frecuencia: No es posible convencer a otro de adoptar una perspectiva diferente, ya que cada persona percibe la realidad según su nivel de conciencia. Intentar cambiar a los demás es inútil.
La observación como herramienta de autoconocimiento: Observar cómo percibimos la realidad nos ayuda a ubicarnos en nuestra propia conciencia. Al darnos cuenta de nuestras reacciones automáticas, podemos empezar a soltarlas y expandir nuestra conciencia.
Integración de toda la conciencia humana: Para alcanzar un nivel de conciencia más amplio, es necesario incluir todas las perspectivas humanas, incluso las más opuestas a la nuestra. La verdadera comprensión solo se logra cuando nos aceptamos completamente.
La clave está en asumir el presente: La única forma de expandir la conciencia es asumir plenamente nuestra experiencia en el instante presente. Esto es accesible para todos, sin importar su nivel de conciencia, y es la vía hacia la autorrealización.